Tres años de teletrabajo: qué hemos aprendido?

Desde que se introdujo el primer mandato de «trabajo desde casa» hace casi tres años, la vida laboral de muchas personas nunca ha vuelto a ser la misma. Algunos empleados nunca han regresado a una oficina física, mientras que otros se están adaptando al trabajo híbrido. ¿Qué lecciones puede enseñarnos la investigación reciente sobre cómo hacer que los arreglos flexibles funcionen mejor?

No fijarse en el número de días: Muchas empresas siguen obsesionadas con el número de días que los empleados deben estar en la oficina, con políticas generales para todo el personal. Sería más apropiado examinar el tipo de tareas que hacen los empleados y trabajar desde allí.

Encontrar nuevas formas de construir cultura e identidad corporativa: Las relaciones más débiles en el lugar de trabajo pueden dar como resultado niveles más bajos de lealtad y compromiso del personal. Si los empleados rara vez ven a los líderes principales o socializan con los colegas, puede ser difícil establecer una cultura organizacional fuerte. Las culturas organizacionales débiles tienden a estar asociadas con mayores niveles de conflictos y desconfianza.

Detectar el estrés: Los individuos suelen expresar el estrés o la infelicidad de manera diferente, y los gerentes o compañeros de equipo pueden tener menos capacidad para brindar apoyo si rara vez se ven en persona.

Evitar reuniones virtuales innecesarias: Las reuniones virtuales son muy diferentes a las reuniones en persona: suelen ser bastante enfocadas, se hace la reunión y luego se pasa a la siguiente cosa. Es una forma muy intensa de trabajar.

Reconocer que no todo el mundo se beneficia del trabajo desde casa: El personal muy junior a menudo no tiene espacio en casa para hacer que el trabajo sea cómodo.

Crear un «desplazamiento virtual»: Un problema significativo con el trabajo desde casa es la confusión entre la vida laboral y la personal. Encontrar formas alternativas de separar el día laboral de la vida en casa y apagar el cerebro es importante, ya sea dando un paseo en bicicleta, haciendo un ejercicio de meditación o bailando en su cocina.

Repensar el diseño de la oficina: Si el lugar de trabajo es ahora predominantemente un sitio para la construcción de equipos y reuniones creativas en grupo, puede haber menos necesidad de escritorios individuales y una mayor necesidad de salas de reuniones adicionales y espacios de descanso.

En resumen, las empresas pueden hacer que los arreglos de trabajo flexible funcionen mejor si se enfocan en el tipo de tareas que hacen los empleados y trabajan desde allí. También es importante encontrar nuevas formas de construir la cultura e identidad corporativa, detectar el estrés y evitar reuniones virtuales innecesarias. Además, es importante recordar que no todo el mundo se beneficia del trabajo desde casa y que crear una «comunión virtual» puede ayudar a separar la vida laboral de la personal. Finalmente, repensar el diseño de la oficina puede ser necesario para adaptarse a los cambios en la forma en que se utiliza el espacio de la oficina.

Fuente: The Guardian

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