
Según un estudio de la Harvard Business School, dedicar 15 minutos al final del día para reflexionar y escribir en un diario puede mejorar significativamente el rendimiento, la productividad y el impacto de los empleados. Los resultados provienen de experimentos de campo y de laboratorio con sujetos profesionales de diferentes sectores que experimentaban cierto hastío o desazón con su trabajo.
Los empleados que llevaron un diario obtuvieron un 22,8% más de rendimiento en la prueba, mientras que los que reflexionaron y compartieron su trabajo obtuvieron un 25% más de rendimiento que el grupo de control. El cerebro necesita tiempo extra para «codificar» las cosas que se han experimentado durante el día, y la reflexión puede aumentar la autoeficacia, haciendo que las personas se sientan más seguras de que pueden lograr cosas y se esfuercen más en lo que hacen y en lo que aprenden.